Tohoku, Japón · Mar/Playa
Bahía salpicada de más de 200 islotes cubiertos de pinos, uno de los tres paisajes más bellos de Japón.
Tren — Tren corto desde Sendai
Recorrido en barco entre los más de 200 islotes de pinos de la bahía.
Local dedicado a las ostras de la bahía (mejor de octubre a marzo), con formato de todo lo que puedas comer a la brasa; en febrero se celebra además el Festival de la Ostra de Matsushima.
Pequeño pabellón budista del siglo XVII sobre un islote unido por puentes, con tallas del zodiaco chino y símbolo icónico de la bahía.
Recorrido en kayak o SUP entre los pinares de la bahía, una forma mucho más activa de ver los islotes que el crucero panorámico.
Uno de los cuatro grandes miradores clásicos de la bahía, en la isla de Miyato, considerado el de vistas más espectaculares.
Templo con el mausoleo del señor feudal Date Masamune y un jardín de rosas y musgo, junto a Zuigan-ji.
Templo zen reconstruido en 1609 por el señor feudal Date Masamune, con un camino de acceso entre cedros y cuevas excavadas en la roca volcánica usadas desde el periodo Kamakura para tallar recuerdos budistas a los difuntos; el salón principal combina un exterior sobrio con interiores de pinturas y tallas muy elaboradas.
Matsushima tiene su propio onsen real; el ryokan Ichinobo combina aguas termales naturales con baños panorámicos sobre los islotes de la bahía.
Calle de tiendas de kokeshi, souvenirs y comida para picar de camino al puerto, con puestos de 'tabearuki' (comer paseando).
Versión nocturna del crucero panorámico, con los islotes y pabellones iluminados; en invierno coincide con la iluminación especial de Matsushima Rikyu.
Cabaña gestionada por pescadores locales donde se aprende a abrir ostras de la bahía, un oficio real de la zona más allá de comerlas ya preparadas.
Noches del 15 y 16 de agosto: miles de farolillos flotantes en memoria de los antepasados se sueltan en la bahía, seguidos de fuegos artificiales.
Pequeña isla-jardín botánico conectada a tierra por un largo puente pintado de rojo.
Mercado junto al puerto donde probar ostras a la parrilla y otros mariscos locales de la bahía.
Museo dedicado al artista del vidrio Kyohei Fujita, Tesoro Nacional Viviente, en un jardín junto a la bahía.
Dioramas y figuras de cera que narran la vida del señor feudal Date Masamune, muy visual y accesible para visitar en familia.
Otro de los grandes miradores clásicos de la bahía, con una cafetería tradicional y buena floración de cerezos en primavera; el nombre recuerda la leyenda de un monje del siglo XII que abandonó su peregrinación tras perder un duelo de acertijos con un niño.
Matsushima fue parada clave del poeta Basho en su 'Oku no Hosomichi'; monumentos y estelas conmemorativas junto a Zuigan-ji recuerdan su paso, según la leyenda tan abrumado por la belleza de la bahía que no logró escribir un haiku.
Sesión de meditación zazen guiada en el templo Entsuin, junto al mausoleo de Date Masamune.
Carrera popular anual por el paisaje de la bahía, solo disponible en su fecha concreta.
Antiguo pabellón de contemplación de la luna, con las mejores vistas de la bahía.
Pequeño taller-tienda de pintado tradicional de muñecas kokeshi de Tohoku, en el centro de Matsushima.
Dinos cuántos días tienes y qué te interesa, y el planificador arma un itinerario realista con tiempos de tren reales.
Abrir el planificador