Chugoku, Japón · Isla remota
El torii flotante del santuario Itsukushima, una de las postales más icónicas de Japón.
Ferry — Ferry corto desde Hiroshima
Después de las seis de la tarde la isla se vacía y el santuario iluminado queda casi para uno solo. Es la razón principal para dormir en Miyajima en lugar de hacer una excursión de día.
El torii rojo que parece flotar sobre el mar en marea alta. Las obras de restauracion, las mayores en setenta anos, terminaron en diciembre de 2022 y el torii esta totalmente visible; cualquier aviso de andamios es informacion caducada. Desde octubre de 2023 hay que pagar la tasa de visitante de la isla, cien yenes por persona, que el JR Pass no cubre.
Uno de los tres grandes festivales náuticos de Japón: barcas con música cortesana gagaku recorren la bahía de noche desde el santuario. Se rige por el calendario lunar, día 17 del sexto mes, así que la fecha cambia cada año entre julio y agosto.
Dormir entre los arces del valle, con cena kaiseki de mariscos del mar interior y la isla vacía al otro lado del papel de arroz. En noviembre hay que reservar con mucha antelación.
El pinar y la playa al norte del santuario antes de que llegue el primer ferry cargado: marea baja, ciervos dormidos y el torii sin una sola persona delante.
El plato identitario de la zona: congrio asado con salsa sobre arroz cocido en su caldo. Cuidado con las guías, porque la casa más famosa está en Miyajimaguchi, en tierra firme, no en la isla.
Miyajima tiene solo tres alojamientos con baño propio, de agua de mar calentada o shioyu. Algunos admiten baño de día, pero hay que confirmarlo por teléfono.
Una barca movida solo por remo cruza bajo el gran torii en veinte o treinta minutos, sin motor y solo con marea alta. Adultos 1.500 yenes, niños 500.
El 31 de diciembre los vecinos arrastran enormes antorchas encendidas por la playa frente al torii para pedir protección contra los incendios. Tras el fuego del Reikado en mayo de 2026 tiene una carga especial.
El ferry de JR desvía la ruta para pasar cerca del gran torii en la travesía de ida. Diez minutos que valen por sí solos. Desde octubre de 2023 hay que pagar aparte la tasa de visitante de 100 yenes, que el JR Pass no cubre.
El barco de peregrinación atraviesa el torii ya iluminado, con el santuario reflejándose en el agua negra. Depende de la marea, así que conviene reservar el mismo día según tablas.
Una galería en penumbra bajo el Daisho-in con arena de los 88 templos de Shikoku y cientos de linternas colgadas; recorrerla equivale simbólicamente a la peregrinación entera.
Los yamabushi cruzan descalzos un lecho de brasas el 15 de abril y el 15 de noviembre; después el público puede pasar gratis. Es de lo más intenso que ocurre en la isla.
Varias pastelerías históricas de la isla abren sus planchas para que rellenes y tuestes tus propios pastelitos con forma de hoja de arce y te los comas calientes.
Salir a remo por la bahía y acercarse al torii desde el agua, que es como se accedía al santuario originalmente. Hay rutas de una hora y media a tres y media e incluso la vuelta completa a la isla.
Un fin de semana de febrero se montan parrillas y ollas de sopa de ostras a precio simbólico junto al embarcadero. Es la mejor excusa para visitar la isla en temporada baja.
Del 16 al 18 de abril se representan sobre el escenario alto del santuario las danzas cortesanas que la tradición atribuye a Taira no Kiyomori, con un programa distinto cada día.
Las ostras de la bahía se asan a la parrilla delante del cliente en varios puestos de Omotesando. En temporada fría son enormes y se comen de pie con limón.
El pabellón de 857 tatamis que Hideyoshi dejó sin terminar en 1587, con vistas al mar entre sus vigas desnudas, junto a la pagoda de 27 metros de 1407. Entrada 100 yenes al Senjokaku.
Decenas de hombres en taparrabos se disputan dentro del agua una bola de madera colgada frente al santuario. La fecha depende de la marea, normalmente un fin de semana de finales de agosto. Es un rito religioso: se fotografía desde la orilla, sin invadir el agua.
Calle principal de la isla con tiendas de artesanía y puestos de momiji manju y ostras a la parrilla.
La única fábrica de cerveza de la isla, a siete minutos del embarcadero, con tirador de producción propia y terraza. Ojo, cierra hacia las cinco de la tarde.
El templo ofrece sesiones de shakyo, copiado de sutras con pincel, y prácticas de meditación en sus salas. Conviene confirmar disponibilidad por teléfono con antelación.
Festival de primavera con desfile histórico en honor a Taira no Kiyomori, fundador del santuario Itsukushima. Se celebra en primavera, no en verano: la edicion de 2026 fue el domingo 22 de marzo, de una a tres y media de la tarde, con desfile Heian de mas de cien personas desde la plaza del ferry hasta el santuario Kiyomori.
Durante marzo casas particulares y comercios exponen sus juegos de muñecas hina heredados, algunos del periodo Edo. Se recorre con un mapa que dan en la oficina de turismo.
Exposición y talleres de la ebanistería torneada y tallada de la isla, con artesanos trabajando a la vista y venta directa.
Instalado en la casa señorial de la familia Egami, comerciantes de soja del periodo Edo, con unos mil objetos de la vida cotidiana de la isla y un jardín interior.
Pagoda de dos pisos de 1523 en una ladera sobre el pueblo, con el mejor picado del torii y del tejado del santuario. En abril queda envuelta en cerezos.
Valle de arces junto al monte Misen, famoso por sus colores otoñales y como punto de partida del teleférico.
Al sur del pueblo, un parque de arces y alcanforeros gigantes casi siempre vacío, con el santuario Omoto y el inicio de la ruta menos transitada al Misen.
La calle paralela a Omotesando donde vivían los artesanos: casas de madera reconvertidas en cafés, galerías y tiendas de diseño, sin el gentío de la calle principal.
Teleférico y sendero hasta la cima con vistas al mar interior de Seto. AVISO 2026: el Reikado, el pabellon del fuego que no se apaga de la cima, ardio por completo el 20 de mayo de 2026. La llama de mil doscientos anos se salvo y se conserva aparte, pero la reconstruccion llevara mas de un ano y el tramo entre el Reikado y el Sankido sigue cerrado, con desvio por la ruta del Daisho-in. El ropeway cierra ademas varias semanas por mantenimiento entre enero y marzo.
Miyajima inventó la shamoji hace dos siglos y los talleres del pueblo enseñan a lijar, pirograbar o personalizar la tuya. Sale un recuerdo bastante mejor que el de la tienda.
Justo a la salida del santuario, custodia una de las tres grandes Benzaiten de Japón y fue el templo que gestionó Itsukushima durante siglos. Se visita en cinco minutos y casi nadie entra.
Templo budista en la ladera del monte Misen, con cientos de estatuas de Buda.
Acuario centrado en la fauna del mar interior de Seto, con nutrias y focas anilladas.
Ciervos que campan libres junto al santuario, considerados mensajeros divinos. Son fauna salvaje y esta prohibido alimentarlos: la politica municipal busca reducir su dependencia del turismo y las agresiones. Roban comida y papel de las manos, asi que conviene guardar los billetes y los mapas.
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