Hokkaido, Japón · Ciudad, Mar/Playa
Antiguo puerto pesquero convertido en ciudad de canales, con el Canal de Otaru iluminado por la noche, la calle Sakaimachi y sus almacenes de piedra, y una tradición de vidrio soplado que arranca en la era Meiji.
Tren — Unos 30-40 minutos en tren rápido (JR Rapid Airport / línea Hakodate) desde la estación de Sapporo.
Está en Yoichi, otro municipio, a veinticinco minutos en tren local. La entrada es gratuita y la visita autoguiada con audioguía en inglés dura una hora, terminando en sala de cata. La fundó Masataka Taketsuru en 1934 porque el clima de Yoichi le recordaba a Escocia, y sigue destilando con hornos de carbón directos, algo casi único en el mundo.
En 1966 el ayuntamiento aprobó rellenar el canal para hacer una autovía de seis carriles y demoler los almacenes de piedra. En 1973 nació una asociación vecinal de conservación que a finales de los setenta cambió de estrategia y propuso el canal como base de una economía turística; a principios de los ochenta se pactó estrechar parte del canal para la carretera y convertir el resto en paseo. El paseo que todo el mundo fotografía es, literalmente, la mitad del canal original.
El canal de 1.140 metros construido en 1923 sobre terrenos ganados al mar, flanqueado por almacenes de piedra de la era Meiji-Taisho y 63 farolas de gas que se encienden al anochecer. Merece saberse que el canal estuvo a punto de desaparecer: en 1966 se aprobó rellenarlo para hacer una autovía y fue un movimiento vecinal el que lo salvó. El paseo que se fotografía es la mitad del canal original.
Ocho días de principios de febrero, de cinco a nueve de la tarde y gratis: trescientos metros de canal con velas flotantes, medio kilómetro de la antigua vía de Temiya con farolillos, y tobogán de nieve en la plaza. Muchas velas las colocan vecinos voluntarios y es el evento más emotivo del invierno de Hokkaido. Suele solaparse con el Festival de la Nieve de Sapporo.
Otaru tiene una de las mayores concentraciones de restaurantes de sushi por habitante de Japón, gracias al marisco fresco: erizo, salmón e hígado de rape entre las especialidades.
Paseo gratuito sobre los raíles conservados del primer ferrocarril de Hokkaido, de 1880, cerrado en 1985: un corredor verde con vagones y señales originales entre la estación y el canal. En febrero es una de las sedes del festival de las velas.
La calle principal del Otaru de la era Meiji, con antiguos edificios de bancos de piedra reconvertidos en tiendas de cristalería, cafés y museos. Aviso: la masificación aquí es un problema reconocido y la ciudad ha desplegado guardias para evitar que se bloqueen las aceras y se entre en propiedades privadas. El punto negro es la cuesta de Funamizaka y su paso a nivel, donde una turista murió atropellada por un tren mientras se hacía fotos. Lo mejor es visitarlo antes de las nueve y media o después de las cinco, y no pisar nunca la vía.
Lancha rápida desde el puerto hasta una gruta marina de agua turquesa, dentro del parque cuasi-nacional de la costa. De mayo a octubre aproximadamente, y muy dependiente del oleaje: las cancelaciones son frecuentes.
La mayor colección de cajas de música de Japón, instalada en un edificio comercial de 1912 con una torre-reloj de vapor a la entrada.
Casa de un patrón pesquero del siglo XIX trasladada a Shukutsu en 1958, donde se ven los dormitorios corridos de los jornaleros junto a las estancias del amo. Las fortunas se hicieron con el arenque hasta que en los años cincuenta el banco se hundió y la industria colapsó. Cierra de finales de noviembre a principios de abril.
Cinco edificios históricos reunidos desde 2016: el museo del vidrio emplomado en dos naves de los años veinte y treinta, la antigua sucursal del Banco Mitsui de 1927 y el museo de arte en el antiguo Banco Colonial de Hokkaido. Incluye vidrieras de Louis Comfort Tiffany y pintura japonesa de Kuroda Seiki.
Dentro del complejo de vidrio de Sakaimachi, un antiguo almacén iluminado únicamente con ciento sesenta y siete lámparas de queroseno que se encienden a mano cada mañana. Es la parte de Sakaimachi que todavía compensa la aglomeración.
Kitaichi Glass, fundada en 1901 para fabricar boyas de pesca y lámparas de aceite, ofrece experiencias guiadas de soplado de vidrio para hacer tu propia pieza.
A un kilómetro tierra adentro de la anterior: la residencia de lujo de una familia de patrones del arenque, con pinturas sobre las puertas correderas y jardín. El exceso decorativo mide la magnitud de aquel boom.
Está en el municipio de Shakotan, a unas dos horas: es una excursión de día, no una actividad urbana. El sendero hasta el cabo son veinte o treinta minutos por una cresta sobre el mar, y el azul de esta costa es real, no un filtro.
Paseo en barco de unos 40 minutos por el canal y el puerto, con los almacenes históricos iluminados desde el agua.
Una veintena de barracas de comida junto al canal, con torre-mirador incluida: la alternativa nocturna a Sushi-ya Dori, con precios bastante más bajos.
El monte Tengu tiene pistas propias y trineo, y Asarigawa Onsen, también dentro del municipio, permite encadenar esquí y baño termal el mismo día.
Mercado de pescado junto a la estación de Otaru, en pie desde la posguerra, con puestos de marisco fresco y cuencos de kaisendon para desayunar o almorzar.
La antigua sucursal de Otaru del Banco de Japón, un edificio de 1912 diseñado por Kingo Tatsuno, hoy museo gratuito sobre la historia financiera de la ciudad como puerto comercial.
La ciudad es escenario central del manga Golden Kamuy, de temática ainu, y de la película Love Letter de 1995, responsable de buena parte del turismo asiático que recibe y del fenómeno de la cuesta de Funamizaka.
Del 24 al 26 de julio. Se creó en 1967 para dar identidad a la ciudad tras el declive del puerto: desfile con miles de bailarines, barcos iluminados y fuegos artificiales sobre el agua. Los grupos de baile aceptan participantes.
Barrio pesquero al noroeste, cuna de los patrones del arenque, con acantilados sobre la bahía de Ishikari y muchísima menos gente que Sakaimachi.
Teleférico hasta los 532 metros del Monte Tengu, con vistas sobre la bahía de Otaru y, en temporada, una pequeña pista de esquí urbana.
Aviso honesto: es un acuario clásico con espectáculos de delfines, focas y leones marinos, y los recintos son antiguos y pequeños para los estándares actuales. Para familias sensibles al tema, la playa y las aves marinas de Shukutsu son la alternativa.
Cervecería artesanal instalada en un almacén junto al canal, elaborada según la ley de pureza alemana desde los años 90.
El santuario principal de la ciudad, en una colina sobre el puerto; su festival de mediados de julio es de los mayores de Hokkaido.
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