Hokkaido, Japón · Ciudad
Puerto pesquero de niebla y atardeceres a las puertas del mayor humedal de Japón, donde la grulla de Manchuria pasó de una veintena de ejemplares a casi dos mil. Se come como pocas ciudades: mercado de pescado, robatayaki y fritos locales.
Tren — Limited express Super Ozora desde Sapporo hasta la estación de Kushiro (unas 4 horas, directo); también hay vuelos directos desde Haneda al aeropuerto de Kushiro (aprox. 1h40) con autobús de unos 45 minutos al centro. Para el humedal y las grullas el coche de alquiler es muy recomendable: los autobuses de Akan Bus pasan pocas veces al día.
En invierno cientos de grullas de Manchuria salvajes bajan a los campos donde se les da maíz desde los años cincuenta, cuando quedaban unas veinte: un programa de conservación que hoy se reduce poco a poco para que se dispersen. El santuario de la Sociedad Ornitológica de Japón es gratis (octubre-marzo, cierra martes y miércoles); comida hacia las 9:00 y las 14:00, de diciembre a febrero.
Mercado de abastos junto a la estación donde se compra un cuenco de arroz y se va de puesto en puesto eligiendo encima lo que se quiere: sashimi de salmón, huevas, erizo, cangrejo o paparda. Abre de 8:00 a 17:00 de lunes a sábado; los domingos, según calendario. Mejor a primera hora.
Edificio del arquitecto local Mozuna Kiko inspirado en los montículos de juncia del humedal, con azotea sobre la llanura pantanosa y un sendero de madera de 2,5 km (una hora) hasta un mirador satélite. Unos 470 yenes (la planta baja es gratis); abre 8:30-18:00 de mayo a octubre y 9:00-17:00 el resto. Unos 40 minutos en Akan Bus desde la estación.
Descenso guiado en canadiense por el río que atraviesa el humedal, del lago Toro a Hosooka, en silencio y a ras de agua entre garzas, ciervos y, con suerte, grullas. Hora y media remando; con la empresa Family Canoe 106 cuesta unos 10.000 yenes por persona a partir de dos. Temporada de abril a noviembre.
El puente sobre la desembocadura del río Kushiro, con cuatro estatuas de bronce de las estaciones hechas por escultores japoneses, es el mirador urbano de los atardeceres que la ciudad promociona como de los mejores del mundo. De septiembre a noviembre el aire es más limpio; en verano la niebla marina suele taparlo todo.
Los arroyos alimentados por manantiales de la zona de Toro no se congelan, y al amanecer, con quince o veinte bajo cero, el vapor sube del agua y la escarcha cubre los árboles. Salidas hacia las 7:30 con recogida en el hotel y ropa de abrigo incluida; con Gracefield, unos 9.000 yenes por persona en grupos de dos o tres.
Local de más de setenta años en Sakae-cho, en el barrio de bares de Suehiro, que se presenta como la cuna del robatayaki: una señora asa a la brasa, delante de ti, arenque de temporada, paparda, vieiras o kinki. De 17:00 a 23:00, cierra días sueltos; sin carta en inglés.
Centro de investigación sobre la grulla en Kami-Akan, donde un granjero empezó a darles maíz en 1950. Abre todo el año (9:00-17:00, unos 480 yenes) con grullas en cautividad en un recinto exterior; de noviembre a marzo, en el campo de al lado se ven las salvajes y a las 14:00 se les da de comer. Una hora en autobús desde la estación.
Está en el municipio vecino de Kushiro-cho: el mirador gratuito con la vista más abierta del humedal, con el río Kushiro serpenteando hasta los montes de Akan, y el mejor punto para ver ponerse el sol. Se llega en tren de la línea Senmo hasta la estación de Kushiro-Shitsugen y diez minutos a pie; al lado, un salón de visitantes con café.
La forma de pisar el humedal por dentro y no solo mirarlo desde arriba: pasarelas llanas entre carrizales, turberas y alisedas que salen del centro de visitantes del Ministerio de Medio Ambiente (gratis, cierra los martes). En verano florecen iris y lirios; en la zona hay osos pardos, así que conviene no salir de las pasarelas.
En pleno invierno las grullas duermen de pie dentro del río Setsuri, que no se congela; al amanecer el vapor del agua y la escarcha de los árboles dan una de las imágenes más famosas de Hokkaido. Hay que estar antes del alba a veinte bajo cero, sin flash ni ruido y sin bajar a la orilla; se va en coche.
Carpa junto al centro comercial MOO, al lado del puerto: se compran vales, se escogen marisco, pescado y carne en los puestos y cada uno se lo asa en su brasero mientras se pone el sol sobre el puerto. De 17:00 a 21:00, desde el tercer viernes de mayo hasta finales de octubre.
La locomotora de vapor C11 171, la única que sigue en servicio en Hokkaido, arrastra vagones con estufa de carbón de Kushiro a Shibecha (1h30) por el humedal nevado, solo sábados y domingos de mediados de enero a mediados de marzo. Todo reservado; las plazas vuelan. En 2026 algunos días circuló con locomotora diésel por reparaciones.
Kushiro no tiene onsen propio; el más cercano con carácter está en Tsurui, junto a los campos de las grullas: agua de turba ámbar, muy alcalina y resbaladiza al tacto. Baño de día por 700 yenes, de 11:00 (10:00 en festivos) a 22:00; encaja al volver de ver grullas.
La gran fiesta de verano de la ciudad desde 1948: fuegos artificiales sobre el puerto el viernes, desfile de bailes vecinales por la avenida Kitaodori el sábado y desfile musical el domingo. En 2026 se celebró del 7 al 9 de agosto.
Está en Shibecha, a una hora en coche: tras subir unos 200 metros de escalones se ve la parte más virgen del humedal, con el río Kottaro dibujando meandros y lagunas sin rastro humano. El acceso final es una pista de grava estrecha, poco aconsejable con nieve; solo en coche.
Edificio con forma de grulla con las alas abiertas, obra de Mozuna Kiko, junto al lago Harutori: fauna del humedal, la historia del puerto y el carbón, y una buena colección de cultura ainu del este de Hokkaido, presentada como la de un pueblo que sigue viviendo aquí (para ir más a fondo, Upopoy o Akanko Ainu Kotan). 480 yenes; cierra los lunes.
Está en Akkeshi, a una hora en el tren local de la línea Hanasaki: la bahía cría ostras todo el año, y en el mercado de este área de servicio se compran y se asan uno mismo en el brasero del Aburiya. Abre hasta las 21:00 de abril a octubre y antes en invierno; a diez minutos a pie de la estación.
El ramen local es ligero, de caldo de soja con pollo y bonito y fideo fino rizado que se cuece en segundos; Ginsui, abierto en 1935, pasa por ser su origen. De 11:00 a 20:00, descansa algunos miércoles; a unos quince minutos a pie de la estación.
Espaguetis con carne empanada y salsa de carne servidos en plancha de hierro chisporroteante: el plato de batalla de Kushiro, que este restaurante de estilo occidental sirve desde 1959. El local de Suehiro abre de 11:00 a 21:00 y cierra un martes al mes; las raciones son enormes.
Pollo frito muy adobado en soja, ajo y jengibre que en Kushiro se llama zangi; esta taberna de los años cincuenta en Sakae-cho, a la que se atribuye el invento, lo sirve con hueso y salsa para mojar. Abre desde las 17:00 hasta tarde, cierra los domingos y solo acepta efectivo.
Fin de semana de esculturas de hielo y nieve, toboganes helados y puestos en la terminal de cruceros del puerto, a diez minutos a pie de la estación. Pequeño y muy familiar, gratis; en 2026 fue el 7 y 8 de febrero.
Museo de ciencia infantil a ocho minutos a pie de la estación, con arenero cubierto, experimentos de luz y agua y planetario: el plan de refugio para días de niebla o frío con niños. De 9:30 a 17:00, cierra los lunes.
Recinto municipal abierto en 1958 donde se consiguió la primera cría en cautividad de la grulla de Manchuria; hoy tiene parejas en jaulas a lo largo de un paseo de 500 metros. Es cautividad, útil sobre todo en verano, cuando las salvajes están dispersas. 480 yenes; a diez minutos del aeropuerto.
El zoo más oriental de Japón, en un parque de 48 hectáreas, con osos polares, búhos pescadores de Blakiston y grullas: animales en cautividad, algunos rescatados heridos en la región, con instalaciones de desigual amplitud. 580 yenes (gratis hasta secundaria); en invierno abre 10:00-15:30 y cierra los miércoles de diciembre a febrero.
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