Chubu, Japón · Montaña, Pueblo/ciudad pequeña
El parque de los 'monos de las nieves' de Jigokudani, donde macacos japoneses se bañan en aguas termales entre la nieve, junto al pueblo de onsen de Shibu, con nueve baños públicos tradicionales que se recorren en yukata y geta por callejuelas empedradas.
Tren — Línea privada Nagano Dentetsu desde la estación de Nagano hasta Yudanaka (un transbordo en Shinshu-Nakano, ~1h17min, ¥1.660; hay también un tren limitado expreso más directo de unos 45min), después autobús (15 min) y una caminata final de 35 min hasta el parque de los monos; línea totalmente privada, sin relación con JR ni cubierta por ningún pase.
Macacos japoneses salvajes que se bañan en una piscina termal natural rodeada de nieve, sobre todo en los meses de invierno; tras el autobús, una caminata final de unos 35 minutos por el bosque.
El parque abre todo el año: en verano los macacos no se bañan pero crían y juegan por el río, y hay muchísima menos gente. Se llega andando 1,6 km por el bosque desde el aparcamiento.
La estación más grande y alta de Japón, con más de ochenta pistas enlazadas y un solo forfait; fue sede olímpica en 1998.
El ryokan te da yukata, geta y una llave maestra que abre los baños del pueblo: el ruido de los zuecos por los callejones, entre casetas de tiro y máquinas antiguas, es la mitad de la experiencia.
Pueblo de onsen de 1.300 años con nueve baños públicos de madera repartidos por sus callejuelas; los huéspedes de los ryokan reciben una llave para recorrerlos todos en yukata y geta.
Posada de 1758 con cuatro plantas de madera y bien cultural registrado; su fachada iluminada de noche es la que mucha gente asocia a 'El viaje de Chihiro', aunque el estudio nunca lo ha confirmado.
La cervecera del pueblo, que empezó como bodega de sake, es una de las referencias del país; en marzo organiza un festival de cerveza con conciertos.
La ruta de los nueve baños no termina en el noveno: se sube al templo del pueblo a sellar la toalla y pedir el 'décimo baño', el de la iluminación.
Única posada dentro del propio valle, abierta desde 1864; fueron sus baños al aire libre los que dieron origen a la costumbre de los monos de meterse en el agua.
Empanadillas al vapor rellenas de verdura, soba de Shinshu, manzanas del valle y huevos cocidos directamente en la fuente termal del pueblo.
A media hora en tren: el museo Hokusai y el fénix que el pintor dejó en el techo de un templo con 89 años, en un pueblo que además vive de los dulces de castaña.
Se creó en 1964: al ampliarse las pistas de esquí, los macacos empezaron a saquear huertos y los agricultores pedían exterminarlos; alimentarlos aquí los devolvió al valle. Por eso está terminantemente prohibido darles comida.
Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 1980: más de cuarenta lagunas de montaña, senderos entre abedules y un telesilla que sube a más de 2.300 metros.
Entre mediados de abril y junio nacen las crías y las madres las llevan encima por todo el valle: la mejor época para ver comportamiento social del grupo.
El pueblo termal vecino, más grande y con la estación de tren; hay un baño de pies gratuito en el propio andén.
En julio se enciende en Shiga Kogen la colonia de luciérnagas más alta de Japón, a más de 1.600 metros.
De noche, las calles empedradas de Shibu se iluminan con farolillos y el repiqueteo de geta de madera, uno de los ambientes de pueblo onsen más fotogénicos de Japón.
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