Kansai, Japón · Ciudad
Puerto histórico famoso por su ternera wagyu y su ambiente cosmopolita entre montaña y mar.
Tren — Muy cerca de Osaka en tren
La ternera más famosa de Japón, cocinada teppanyaki delante del comensal.
Considerada una de las tres vistas nocturnas más espectaculares de Japón sobre la bahía de Kobe.
Arima pertenece administrativamente a Kobe y está a media hora del centro: uno de los tres balnearios más antiguos de Japón, ya citado en las crónicas del siglo VIII, con dos aguas distintas, la dorada ferruginosa y la plateada de radón.
Residencias de estilo europeo construidas por comerciantes extranjeros en el siglo XIX.
Recorrido por las históricas bodegas de sake de Nada, con degustación en el Museo Hakutsuru.
Robot de 18 metros levantado en el barrio más devastado por el terremoto como símbolo de la reconstrucción, en homenaje a Yokoyama Mitsuteru, dibujante nacido en Kobe.
Invernadero donde flores colgantes y animales sueltos comparten el mismo espacio; funciona igual de bien haga el tiempo que haga.
Festival de luces de diciembre con arcos iluminados en memoria del terremoto de 1995.
La primera banda profesional de jazz de Japón sonó aquí en 1923; hay clubes con directo cada noche y en octubre la ciudad celebra su festival de jazz en la calle.
Obra de Tadao Ando frente al mar, el mayor museo de arte del oeste de Japón, con su manzana verde gigante en la terraza.
Reconstrucción inmersiva del seísmo que destruyó la ciudad y de cómo se rehizo; en el puerto se conserva intacto un tramo de muelle hundido tal y como quedó.
Algunas posadas llevan desde el siglo XII alojando peregrinos y señores; Hideyoshi convirtió Arima en su retiro personal y varias casas conservan salas de aquella época.
Zona portuaria renovada con arquitectura moderna junto al mar.
Kobe es la ciudad de Japón que más gasta en pan y la de mayor densidad de hornos, herencia de los panaderos europeos que llegaron con la apertura del puerto en 1868.
Visita guiada por la pasarela de mantenimiento hasta lo alto de la torre, a 300 metros sobre el estrecho; fue el puente colgante de mayor vano del mundo hasta 2022.
Cuestas estrechas con pinceles ningyo-fude (que esconden una muñequita al mojarlos), cestería de bambú y las galletas tansan que se inventaron aprovechando el agua carbónica del pueblo.
El Rokko es donde nació el senderismo moderno japonés: se cruza la sierra a pie desde la ciudad y se baja en teleférico directamente al balneario de Arima.
Pequeño barrio chino con puestos de dim sum y comida callejera.
Kobe procesa la mayor parte de las perlas cultivadas de Japón; hay talleres de clasificación y engarce visitables y un pequeño museo.
Teleférico hasta un jardín de hierbas con vistas a la ciudad y el mar.
El único jardín de señor feudal que conserva la ciudad, con una casa occidental de 1902 y el camarote de un barco fluvial señorial trasladado entero.
El gran festival cívico de la ciudad desde 1971, a mediados de mayo, con desfile de samba y carrozas por la avenida principal.
Zoológico de Kobe con una zona de contacto directo con animales pequeños ('Animals' Land') y un mini parque de atracciones.
Mirador de celosía de madera de Hiroshi Sambuichi y una bienal de arte contemporáneo repartida por la montaña cada otoño.
Un kilómetro de galería comercial abierta desde 1874 y la cuesta de boutiques y cafés que baja desde el barrio de las casas occidentales.
Cabina real de shinkansen, motos y simulador de helicóptero en la empresa que construyó el primer tren bala.
La playa urbana histórica de Kansai, con teleférico a la colina y una terraza panorámica reabierta en 2022.
Aquí un pastelero alemán introdujo el baumkuchen en Japón y una casa local se inventó la costumbre de regalar chocolate en San Valentín; ambas siguen abiertas.
Uno de los santuarios sintoístas más antiguos de Japón, situado en pleno centro de Kobe.
Tumba de Kusunoki Masashige, el samurái leal caído aquí en 1336 y convertido durante siglos en símbolo nacional de la lealtad.
El antiguo distrito de ocio de la era Taisho y los pasajes bajo las vías de Sannomiya, con ropa vintage y tabernas de tres mesas.
Plato obrero nacido en las okonomiyaki-ya del barrio de Nagata: fideos yakisoba picados y salteados con arroz en la misma plancha.
Templo del siglo IX que guarda la flauta del joven Atsumori, muerto en la batalla de 1184 que hundió al clan Taira y cuyo escenario está todo alrededor.
El Vissel ganó la liga tras la etapa de Iniesta y juega en un estadio techado; en noviembre se corre un maratón que nació como agradecimiento por la ayuda recibida tras el terremoto.
Inaugurado en 1981, fue el primer metro totalmente automático sin conductor del mundo; cruza la bahía por una isla artificial hasta el aeropuerto.
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